jueves, 10 de enero de 2013

    Definitivamente, fui la niña mas feliz del mundo.Vengo de una familia tradicional, donde los buenos (y no tan buenos) momentos siempre estaban aromatizados con algo salido de los fogones de mi casa.Siempre recuerdo a mis abuelas, quienes me enseñaron mil cosas distintas, entre ellas gustos y sazones que he tratado de mantener vivos para deleite de los que me rodean.En mi afán de conocer y  preservar esas recetitas de la infancia comencé hace bastante tiempo una "caza" de recetas de postres entre mi familia, amigos y allegados.Pienso que aun me falta muchísima tela que cortar, o mas bien (y ajustado al tema que me interesa) mucha azúcar que medir, lo que me lleva a formar este blog.  Los invito a adentrarse en este mundo dulce y a participar con aquella receta que les encanta, que les recuerda un grato momento o aquella que tienes años que no degustas.Bienvenidos y recuerden que nada mejor para cerrar con broche de oro una ocasión especial que un postre y como decía el genial Groucho Marx  "El mejor banquete del mundo no merece ser degustado a menos que se tenga alguien para compartirlo"



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